miércoles, 9 de marzo de 2016

La relación entre la mesa y las decisiones

Empiezo contando la introducción de un personaje, que he tenido la fortuna y por capricho de el destino puso en mi vida,  un señor mayor a quien llamo "Don PEPE", es de origen mexicano (igual que su servidor) tiene el hábito de cocinar y llevar a la oficina sus delicias, (muchas gracias por hacerlo) sin más, ahí les va.

Una mañana entre esos decansos que se toma uno para "agarrar fuerzas", yo estaba sentado  en una mesa con una taza de café frente a mi, él en otra mesa con unos compañeros había llevado volovanes y me ha visto (con su super poder, se dio cuenta que estaba con hambre y pensativo) se acercó me dijo con ese tono de persona mayor bien hablada:

-toma un volován te sentirás mejor, anda-.

Yo siendo obediente y haciendo caso de su sabiduría lo hice, tomé una pieza, la mordí y mientras comía recordé  un gran placer que había olvidado "mi Veracruz bello y sus volovanes", siguiendo la historia que cuento, él tomó una silla y se sentó junto a mi y de buenas a primeras empezamos a charlar (muchas cosas que hoy no vienen al caso que les cuente queridos dos lectores), lo que me llamó la atención o me llegó (cómo solemos decir) es que se dió cuenta que yo estaba por tomar una decisión importante (sí, a veces lo hago) seguro es por los tantos años de sabiduría que tiene.

Dí una mordida y después de la segunda mordida al volován me dijo:

 -ya tienes algo en el estómago puedes empezar a decidir.-

He quedado mirándolo fijamente y con mi cara de tonto preguntándome «¿cómo se había dado cuenta?»

Él, no dudó y me dijo a quema ropa:

-Nunca tomes una decisión con el estómago vacío, si involucra a alguien, debes estar acompañado por quien afecta, escuchame bien (empezó haciendo ademanes), las grandes decisiones se toman en una mesa y nunca... nunca con el estómago vacío, mira y pon atención (hizo una pausa): los directivos de una empresa, las decisiones familiares, una declaración de amor ocurren en una mesa, con el estómago satisfecho...
-una discusión de la que después te arrepentirás (señalándome), ocurre si no es en una mesa y con el estómago vacío-.

Es un puto genio "Don PEPE" «eso pensé con ganas de gritar y aplaudir»,  en ese momento comencé a recordar todas las veces que he tenido una mesa enfrente y se está tomando una decisión: en familia mi hermano diciendo que le querían como vocalista de una banda de rock (eso va para otro post), en navidad, la familia en año nuevo, mi primera entrevista de trabajo, el viaje que cambiaría mi vida y, con esas palabras que llegaron a mí, tomé la decisión, terminé mi café, me levanté de esa mesa, muchas gracias "Don PEPE".

Y sobre la decisión solo les diré que cuando llegó el día esperado no estuve solo y fue uno de los  días más felices que he tenido en mucho tiempo.

Todo lo que escribo aquí, puede haberme sucedido... o tal vez no.

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